Ammaedara, una ciudadela bizantina

Ammaedara

Visitar la ciudad antigua de Ammaedara, actualmente Haidra, es como detenerse en un libro abierto, en la página sobre el destino de las ciudades romanas del norte de África; especialmente marcada por el cristianismo, los investigadores han buscado no menos de siete iglesias, aunque el monumento más impactante del conjunto es la fortaleza de Justiniano, que domina la ciudad.

Ammaedara estaba en una meseta en el extremo de la cordillera de Túnez, atravesada por el caudaloso río Haidra. La ciudad fue fundada a finales del reinado de Augusto, en el siglo I antes de nuestra era, y permaneció 75 años, al cabo de los cuales sus habitantes se mudaron hacia Tebessa, en la actual Argelia.

En realidad el nombre romano de la ciudad era Colonia Augusta Emerita Ammaedara Flavia; era muy próspera y vio construirse espectaculares monumentos, como el arco de triunfo dedicado a Septimio Severo, un gran templo, tal vez el Capitolio, los baños de Invierno , un teatro, varios grandes mausoleos.

También es visible la presencia cristiana: siete iglesias que fueron la sede de ocho obispados y varias comunidades; las iglesias fueron construidas bajo el imperio bizantino, hasta que la región fue conquistada por los árabes a mediados del siglo VII. A partir de entonces, es poco lo que se sabe de la ciudad, pero las excavaciones han demostrado que siguió existiendo por lo menos hasta el siglo X, tal vez sólo dentro de los muros de la fortaleza.

Ammaedara tuvo un papel muy importante a lo largo de la historia, y es una de las pocas estructuras bizantinas del norte de África que pudo ser estudiada, ya que otras como la de Limis o Ksar Lemsa aún tienen muchos secretos para revelar.

Las basílicas permiten saber más acerca de la arquitectura cristiana de los siglos IV a VII y también del estilo de vida de la comunidad en esos lejanos tiempos.  La ciudadela bizantina de Ammaedara abarcaba más de 2 ha. y estaba fortificada mediante paredes de grandes bloques de antiguas construcciones romanas y torres en los puntos más expuestos como puertas y esquinas.

La basílica fue construida sobre una calle romana, con la entrada sobre un callejón y un cementerio con unas doce tumbas en el frente y una rara “tabla de sombras”, suerte de reloj de sol realizado a pedido del obispo Jacinto. Otra iglesia fue excavada en 1930. También se descubrió un gran monumento cuya naturaleza aún no ha sido develada, pero hoy en día se sabe que la ciudad se fue desintegrando lentamente después del siglo X.

Foto: Pearl

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Categorias: Pueblos de Tunez



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