Chimtou, la ciudad de mármol

Museo de Chemtou

A una distancia de 76 kilómetros de Tabarka, está esta ciudad que pertenece a la gobernación de Jendouba, sobre el valle del Meyerda. Su principal producción es el mármol amarillo, rosa o color malva que en la antigüedad recubrió muchos de las construcciones romanas y bizantinas. De las canteras las mejor conservadas son las del museo arqueológico.

Sus primeros habitantes fueron los númidas que la llamban Simitthu y los hallazgos de esta cultura muestran que en el siglo II ya se utilizaba el mármol; pero los que mejor lo explotaron fueron los romanos, que utilizaban mano de obra esclava para extraerlo y embarcarlo desde el puerto de Tabarka.

El Museo Arqueológico, dedicado enteramente al mármol, fue abierto en noviembre de 1997 y durante la construcción se encontraron más de 1600 monedas de oro del siglo IV. Es interesante saber que ese mismo año, las autoridades tunecinas resolvieron cambiar la antigua denominación francesa de «Chemtou» por Chimtou, nombre que se acerca más a la elegante denominación de la ciudad antigua en lengua amazigh, Simitthu.

La visita comienza con una explicación de la geología del lugar y luego avanza de forma cronológica; en la zona de los númidas se expone una hermosa colección de numismática.

La siguiente sala alberga a una de las estrellas del museo: una reconstrucción de un templo númida del año 130 a.C. decorado con motivos helenísticos. Estaba, en su origen, en la cima de una colina y los fragmentos encontrados se utilizaron de forma muy hábil para reconstruirlo.

Ya en la tercera sala, se llega al período romano.  Aquí se aprovecha para explicar la forma de extracción, trabajo y manipulación del mármol. La cuarta sala también se dedica a los romanos pero en este caso, al arte con unas estelas votivas dedicadas a Saturno datadas en los siglos II y III d.C.

Como el museo está dedicado al mármol, se puede encontrar un mapa de las canteras que se encuentran a un kilómetro del lugar. La cantera es maravillosa, en la cima de una colina con matices de rosa y dorado, con alguna cabra perdida paseando entre los abruptos cortes. En esta colina estaba el templo númida, pero sobre él los romanos construyeron un santuario para Saturno, del que también se pueden encontrar algunos motivos grabados en la roca, y luego se convirtió en una basílica cristiana.

Al norte se pueden ver los campos de los obreros, que era donde se ubicaban las celdas de los esclavos romanos condenados a trabajar en la cantera y los talleres donde se trabajaba esta hermosa piedra. También conserva las ruinas de un teatro, un acueducto y unas termas.

Foto: Wiki Commons

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Categorias: Pueblos de Tunez



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