Ksar Ghilane, la puerta sur del Sahara

Ksar Ghilane

Dentro de las excursiones al desierto del Sahara, hay un clásico que es ir hasta Ksar Ghilane, el oasis más sahariano de Túnez, muy visitado y con hoteles de lujo.

Si eres un entusiasta de las dunas, debes insistir ante el guía o la agencia de turismo, para que te lleven a través de esas montañas de arena. En cambio si lo que quieres es llegar al oasis, puedes optar por una carretera de cuatro carriles, bastante rectilínea, que comunica Ksar Ghilane con la carretera Duz-Matmata. Esta carretera es interesante porque no es necesario recorrerla en vehículos todoterreno y hay unas cuadrillas de mantenimiento que se ocupan de despejarla luego de las tormentas de arena. Otra forma de llegar es volar hasta Djerba, y desde allí con un vehículo todoterreno.

Es considerado el oasis más al sur de Túnez y una de las puertas al desierto del Sahara en este país.
Como su nombre indica, alberga un “ksar”, castillo o fortaleza en árabe, que data de la época romana. El oasis es alimentado por una fuente de agua caliente donde se puede nadar y que tiene virtudes curativas. Durante mucho tiempo Ksar Ghilane fue casi inaccesible pero ahora la carretera ha logrado que se transforme en uno de los lugares más turísticos de Túnez.

Más allá de la hotelería de lujo, en Ksar Ghilane viven unas cincuenta familias nómadas que se sostienen con la explotación de la palma, la cría de cabras y ovejas y la atención a un turismo cada vez más importante. De hecho este oasis es el punto de partida para los paseos a lomo de camello en las dunas que lo rodean, una experiencia inolvidable si se combina con la frescura del oasis y las comodidades del baño en las aguas termales.

Este oasis fue el escenario, en 1943, de una batalla en la que participó la columna del General Leclerc, y lo recuerda una estela funeraria, a un kilómetro del oasis.  A una hora de caminata del oasis, algo alejada del palmeral, se encuentran los restos arqueológicos de la ciudadela de Ksar Ghilane, que formaba parte del limes del Imperio Romano. El manantial de agua caliente se llama Nec Plus Ultra, y los que saben dicen que no hay nada mejor que un baño en esas aguas después de una noche helada en el desierto.
Se puede acampar entre las dunas, a cien metros de las aguas termales, u optar por alguno de los hoteles y resorts que se han instalado en los alrededores del oasis.

Foto: vía Flickr

Print Friendly, PDF & Email



Categorias: Desierto del Sahara



Comments are closed.