El clima en Túnez

Tunez

Siempre que viajamos a un país extranjero, una de las primeras cosas a tener en cuenta es siempre el clima con el que nos vamos a encontrar. Un dato decisivo si tenemos pensado irnos a zonas en las que nos podemos encontrar con temperaturas extremas.

En el caso de Túnez, un 40% del país está bañado por las aguas del Mediterráneo, lo que hace que el norte goce de este tipo de clima, que viene caracterizado por los veranos cálidos y secos (junio-agosto) y por los inviernos templados y lluviosos (diciembre-febrero).

En este sentido, las altas temperaturas que pueden alcanzarse dentro de sus fronteras llegan a superar los 32ªC y, aunque en las montañas pueda nevar de manera ocasional, lo cierto es que según nos vamos adentrando en el país el ambiente se va volviendo mucho más asfixiante.

Por lo que respecta a las precipitaciones, su nivel anual varía entre los 1.000 mm en el norte y los 150 mm en el sur, aunque bien es verdad que en la zona del desierto del Sáhara puede no llover durante años enteros. A su vez, son las lluvias las que van dictando la diferente topografía que podemos encontrarnos a lo largo y ancho del país: por ejemplo, son las montañas de Kroumirie, en el Noroeste, las que reciben la mayor cantidad de lluvia, por lo que en consecuencia se hayan más densamente arboladas, sobre todo de encinas y de alcornoques de hoja perenne. Otra de las estampas típicas son los árboles de fresas.

Por su parte, has de saber que las pequeñas llanuras del Tell albergan pequeñas concentraciones de pino, mientras que el último rastro de sabana presaharaniana se encuentra en el Parque Nacional de Bou Hedma. Mucho más al sur es cuando la vegetación comienza a desaparecer y cede paso al desierto, mostrándonos esporádicos oasis.

Foto Vía: Red de viajes

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