Arte y cultura en Túnez

Ceramica bereber Tunez

Túnez es una ciudad donde se conjuga el pasado con el presente y lo moderno con lo antiguo. Se encuentra situada en un territorio sobre el que se han ido acumulando las expresiones artísticas más importantes del Magreb y es la capital política, cultural, comercial y administrativa del país.

Se fundó hace más de 2.000 años a.C. por navegantes cretenses, y fue destruida, al igual que Cartago, en el 146 a.C.; sin embargo tanto el comercio romano como el bizantino la hizo florecer y en 1160 alcanzó la capitalidad del país bajo el gobierno del almohade Abdel Mumen Ibn Ali.

Desde tiempos muy remotos han convivido la cultura de los habitantes del desierto con la cultura clásica del Mediterráneo oriental y, desde hace más de cien años, con la de Europa Occidental. En este sentido, en Túnez quedan restos de diferentes épocas y culturas, principalmente del período romano.

Durante esta época en Túnez predominaron los modelos clásicos, tanto en la arquitectura como en las artes plásticas. Las Basílicas cristianas de Bulla Regia, el Capitolio romano en Dougga, el anfiteatro en El Djem, las Termas de Antonino en Cartago, el foro de Sbeitla y otros muchos asentamientos, dan testimonio de aquellos tiempos. Cabe destacar, como algo propio del suelo norteafricano, la espontánea expresión de los mosaicos decorativos.

La cultura árabe no florecerá hasta el siglo IX. Mientras que para la arquitectura exterior de las mezquitas se buscó la sencillez, se puso un gran interés en la decoración de las superficies interiores: dibujos geométricos o trazos ornamentados con enseñanzas del Corán, adornaban las paredes y las columnas. Entre sus tesoros artísticos se cuentan los numerosos nichos de oración mihrab, adornados con azulejos, la Gran Mezquita, conocida como la de Aceituna, los Ribat -fortalezas- de Susa y Monastir, entre otras muchas. No será hasta los siglos XII y XIII se impusieron las tendencias artísticas andaluzas o moriscas.

Como consecuencia del dominio extranjero durante muchos años, en Túnez no se desarrolló una unidad política o cultural, lo que hubiera podido dar origen a una literatura bereber. Como creaciones propias existen cuentos y poemas épicos transmitidos de forma oral, que a pesar de centrarse en temas árabes, incorporan elementos autóctonos introducidos por los propios narradores. La música popular tiene su origen en tradiciones muy antiguas y se interpreta con flautas, trompetas y unos tambores planos fabricados con piel de cabra.

Foto Vía: Patrice Hauser

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Categorias: Costumbres de Tunez



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